martes, diciembre 27, 2005

Otro grande que cae...


Hace unos días hablé de los Hermanos Farrelly, directores a quienes admiro pero que con su último proyecto han sido una total decepción; hoy voy a hablar de otro director que va por el mismo camino, el hongkonés John Woo.


Woo empezó su carrera haciendo películas de acción en Hong Kong, instalando un estilo de hacer cine que ha sido copiado hasta el cansancio. De él tenemos las tomas en cámara lenta, los enfrentamientos a la mexicana, las palomas blancas, las artes marciales a todo dar, las balaceras artistícas, en fin; hizo de la violencia un arte. Claro que nunca he visto estas películas, sólo imágenes, pero si sé que casi todas son con Chow Yun-Fat y están llenas de matones vestidos de negro y usando lentes oscuros.

Pronto, Woo emigró a los Estados Unidos, empezando con Operación Cacería, una de las pocas peliculas decentes que ha hecho el coquero de Van Damme (Y ojo, que el hombre tiene un par salvables; y no me refiero a Cyborg, precisamente). De ahí vino John Travolta en pleno renacimiento haciendo el loco en Código Flecha Rota, para luego repetir plato con la entretenida Contracara. Y de ahí, Woo empezó a irse en picada.

Misión Imposible 2 fue un producto enteramente comercial; salvable, pero nada extraordinario. Después, Woo quiso ponerse a experimentar, primero con Códigos de Guerra, film bélico repleto de clichés y falto de emoción debido a que el patentado estilo de Woo casi ni se mostró; y lo mismo ocurre con su intento en el campo de la ciencia ficción, Paycheck, que fue la única película que pude ver el día de Navidad; no fue precisamente un bonito regalo.

Paycheck parte con una interesante premisa: un ingeniero especializado en robar tecnología se borra la memoria luego de cada trabajo, hasta que le ofrecen una lucrativa tarea que le costará tres años de vida; al despertar, no recuerda nada, no le han pagado y lo persigue todo el mundo, y lo único que tiene son un montón de objetos comunes que él mismo se dejó para usar después.

¿Quien no quisiera saber de que se trata todo el asunto? Desgraciadamente, revelan todo a la mitad y de ahí es sólo cosa de soportar la persecución para llegar al demorado clímax que ya nos esperamos, mientras que Uma Thurman sale viendose horrenda y sin aportar nada. Lo peor de todo es que las escenas de acción son mera rutina: nada de balaceras estilizadas, estilo ni trucos de cámara, Woo parece haberse quedado dormido y la verdad esto lo pudo haber dirigido cualquier tonto con una cámara (O sea, yo).

¿Que pasó? Parece que Woo no pudo, o no quiso, adaptar su estilo a la historia que estaba contando y por ello, se apagó; o eso o se puso muy comercial. Ya hace rato que sus productos están decayendo, tanto que te hace dudar de ver una película de él otra vez. Es una pena porque el tipo sabe de su oficio y tiene bastante frescura que aportar al género de acción. Ahora se encuentra trabajando en una adaptación de un juego de video, Spy Hunter, que al menos promete harta violencia y a La Roca, para los que les interesa. Ojalá cumpla.

Si no, habrá que decirle a Woo que se tome una vacaciones, regrese a Hong Kong y junte a sus amigos chinos de sacos oscuros para ponerse a filmar balaceras otra vez.

viernes, diciembre 23, 2005

Un Verdadero Superman



El próximo año se estrena Superman Returns, una nueva versión del Hombre de Acero, quien no visitaba las pantallas desde hace un largo tiempo (y después del bodrío ese contra el Hombre Nuclear, que culpa tiene). Claro, Christopher Reeve fue el superheroe icónico y reemplazarlo es casi imposible, pero por lo menos sabemos que la tecnología va a estar a la altura.

Bryan Singer se fue por una ruta lógica: escoger a un desconocido para hacer del héroe y en este caso es un canadiense llamado Brandon Routh de quien no puedo decir nada porque sòlo lo conocen en su casa y alrededores.

Pero ahora parece que la producción ha tenido un "pequeño" obstáculo (o debería decir grande, en este caso): al parecer el buen Routh es un trípode. Al verlo en su nuevo traje apretado, parece ser que los dotes que le dio la naturaleza resultan bastante aparentes. Para no escandalizar al público más puritano, el estudio ha optado por corregir esta generosidad mediante efectos por computadora.

¡Parece ser que ahora tenemos un Superman, pero de verdad! Aunque dudo que nos estemos fijando en su anatomía mientras veamos la película, habría que ser bien enfermo...

No había leído una noticia tan ridícula en el periodico desde la de aquel loco que se disfrazó de Batman y se colgó de una ventana del Palacio de Buckingham para una protesta. El loco mundo...

lunes, diciembre 19, 2005

¿Nuevo Talento?



Cada año, Hollywood trae a la luz a alguna estrella de cine que de repente, está en boca de todos y saliendo en cuanta pelicula pueda existir; los nuevos talentos, como los llaman. Algunos están justificados, otros, no tanto **cof, cof, jenniferlopez, cof **. Para un ejemplo, vean a Helen Hunt y las cinco o seis películas que hizo después de ganar el Oscar en el espacio de un par de años.

Y en este 2005 ya encontramos otro, el caballero que ven a su izquierda: Peter Sarsgaard. ¿Quien? Bueno, este tipo se ha aparecido hasta en la sopa este año, además de Kinsey y Shattered Glass (que no son tan recientes, pero con las fechas de estreno de acá recién se vieron este año, creo), se ha aparecido en Plan de Vuelo, La Llave Maestra y la próxima Jarhead. Ya lo están llamando el nuevo descubrimiento...

Yo no lo entiendo. Que el tipo tiene su pinta, puede ser (Y a veces, eso es todo lo que se necesita). Pero ya lo he visto en dos películas y en las dos, sale exactamente igual: la misma expresión seria en la cara, la misma voz monótona y murmurante, y una pinta de que se está quedando dormido y pide a gritos una cama.

Si eso es ser buen actor, yo estoy sobrado. Bueno, habrá que esperar a ver si convence, pero de ahí a llamarlo uno de los mejores intérpretes de la nueva generación, es una exageración. Miren Plan de Vuelo si no me creen, y díganme que este tipo no parece un sonámbulo que necesita dormir, hasta parece aburrido. Y eso que es el malo de la película.

¿Algún intérprete nuevo que haya funcionado este año? Bueno, tenemos a Rachel McAdams...

jueves, diciembre 15, 2005

Cuando caen los grandes


Corría el año 1998 y dos hermanos lanzaron al mundo una película que cambiaría el concepto de "comedia idiota" por muchos años siguientes. Todos los que vieron la irreverente Loco por Mary terminaron convulsionandose de risa en el suelo (Al menos, a la mayoria de gente que conocí le pasó). Con irreverencia, mal gusto pero al mismo tiempo un gran cariño por sus personajes, Peter y Bobby Farrelly se convirtieron en los abanderados de la buena comedia gringa.

Por supuesto, no se esperaba que los hermanos se queden en ese estado inmaduro por siempre. Había que crecer, y con este cambio obtuvimos Amor Ciego y Pegado a Tí, dos comedias con premisas politicamente incorrectas pero tratadas con humanidad y sin ningún intento de burla: eran suavizadas, pero todavía mantenían cierta ridiculez que hacía reír.

Yo ya me había vuelto un fánático confeso. Esto porque me resulta bastante difícil encontrar comedias decentes en Hollywood (los gringos, francamente, se ríen de cualquier cosa; a ellos les basta la temporada más reciente del bodrio llamado Saturday Night Live que dicho sea de paso, está peor que nunca) y cualquiera que haga reír por mas de 20 minutos ya tiene mi visto bueno. Yo estaba encantado de poder tener a los Farrelly, que aseguraban un buen rato.

Y de repente me encuentro con Fever Pitch (Amor en Juego, si prefieren). Me preguntó: ¿Qué demonios les pasó? Ciertamente, han madurado, pero, ¿hasta este extremo? Seré franco: está película no hace reír. Para nada. Más bien es un drama romanticón sobre una chica que ve peligrar su relación cuando su novio resulta ser un obsesivo y loco fanático de los Boston Red Sox. Pudo haber sido una burla genial en contra de estos fanáticos consumados, pero ni eso.

Tenemos una comedia romántica simplona y recontra predecible (¿Alguien duda que estos dos terminarán juntos?), innecesariamente lacrimógena y recontra tediosa. Nada más. Supongo que es pasable para la gente que disfruta de estas películas sentimentales, pero viniendo de los Farrelly, para mí es una decepción total. Peor aún con el tarado de Jimmy Fallon, que aunque trata de hacer de tipo normal, de a ratos se le sale alguna payasada idiota para complementar (Drew Barrymore, claro, siempre sale bien parada de este tipo de cosas).

Si esto es lo que van a hacer los Farrelly al madurar, voy a pedir a gritos que vuelvan a su estilo de hacer humor cochino e irreverente. Si no, no hay caso. Ya se extrañan los días de Kingpin, estas comedias sosas y prefacturadas, insufriblemente fantasiosas, no son la respuesta, muchachos. Se me cayeron.

Debe ser algo gringo, pero no entiendo porque tanto fanatismo por un equipo de béisbol, que no es precisamente un deporte dinámico. Me huele a que a esta película no le iría muy bien en un mercado internacional. Lo único que sé, es que si tu novia te está ofreciendo un viaje a París y decides no ir para poder ir a ver un partido... eres un imbécil.

domingo, diciembre 11, 2005

Estereotipos

Me encontraba viendo Plan de Vuelo el otro día y me topé con una de las escenas más tontas que he visto en una película este año.

Jodie Foster se sube al avión, se pierde su hija, nadie recuerda haberla visto... ¿y a quien creen que le echa la culpa la madre desesperada? A los árabes sentados en primera fila, que obviamente, no tienen idea de nada. Y tampoco falta el gringo patriotico que se levanta decidido a romperles la cara y todos terminan agarrándose a combos.

Era de esperarse después del 11 de Septiembre, creo; el pueblo árabe se ha ganado una imagen horrenda. Pero no podía ser más obvio en este caso porque la escena no tiene porque estar ahí y resulta graciosa sin querer: completamente gratuita. De verdad que los gringos han quedado enfermos de paranoicos.

¿Y la película? Se preguntarán. Bueno, es un thriller bien hecho, con su buena cuota de suspenso, hasta la última parte donde te explican todo y apenas te lo pones a pensar después, te das cuenta que todo es bastante idiota... una pena porque hasta ese momento, funcionaba. (Bueno, también ayuda el que me encanta Jodie Foster) Si quieren ver alguna película de suspenso en altura, chequeen Vuelo Nocturno de Wes Craven, que también salió este año (A Hollywood le encanta hacer las cosas en parejas): Emociona, va al grano, entretiene y no se anda con cosas inútiles, ni ataques gratuitos a los árabes.

lunes, diciembre 05, 2005

El Pollito Bailarín

Sólo una pequeña anécdota de algo que ayer me hizo cagarme de risa...

Hace días que veo al bendito Chicken Little hasta en la sopa; mientras que en Estados Unidos entró y salió de la taquilla bastante rápido, acá parece que quieren hacerlo todo un suceso... basta con ver todos los avisos que hay por la ciudad, o las mil promociones en tiendas y locales de comida rápida... sí, ya me está hinchando un poco las pelotas ver aparecerse en todas partes a ese pollito cuatro ojos...

Estaba sentado en la sala de cine esperando que empiece la película (El Exorcismo de Emily Rose, para los interesados) cuando de nuevo vuelve a aparecer el mequetrefe animalito de corral. Otra vez no! Dije yo, hasta que vi la imagen del pollito bailando al compás del Dragostea Din Tei de O-Zone, conjunto de rumanos amanerados que ayudaron a popularizar el pegajoso y a ratos irritante "Pluma Pluma Gay".

Ni que decir que estallé en risas. No es común que se use una canción para gays a la hora de publicitar una película para niños, pero tampoco soy publicista, así que... habrá que hacer algo especial al tirar películas acá en Sudamerica. Me acordé de ese rumor (hasta ahora no comprobado) que en la versión en español de Shrek, el Burro canta "Mesa que Más Aplauda".

Mientras tanto, Chicken Little se apresta para atiborrar las salas de cine con mocosos llorones y desordenados. Provoca ir.

lunes, noviembre 21, 2005

"La Caida" (2004)


Adolf Hitler era un monstruo. Creo que no hay necesidad de repetir algo que todo el mundo sabe, que fue uno de los peores dictadores del mundo y responsable de un genocidio sin precedentes; y luego de ver La Caída de Oliver Hirschbiegel, que hasta hoy el público limeño sigue esperando (¿Cuando rayos la van a estrenar?), no queda duda de que estamos frente a uno de los psicópatas más grandes de la historia moderna.

Se ha criticado a esta película por ser demasiado simpatica con el Fuhrer: FALSO. Si bien es un retrato completo de Hitler, es un desalmado y un loco. La Caída detalla sus últimos días dentro de su bunker en Berlín mientras la Guerra terminaba y los sovieticos invadían la ciudad. Acompañado de, entre otros, su novia Eva Braun, su fiel secretaria Traudi Junge y el fanatizado Goebbels, el gran dictador observa como su imperio cae a pedazos junto con la ciudad, situación que lo llevó a suicidarse en vez de aceptar la rendición.

Más que un film bélico, este se puede considerar como una mirada a la mentalidad del fanatismo nazi. Todos en el bunker saben que están acabados y que deben huir, pero su devoción al Fuhrer no se los permite: el tipo comanda tanto respeto que dejarlo sería un imperdonable acto de traición. Está muy bien personificado en la esposa de Goebbels, que en una de las escenas más escalofriantes, asesina a sus hijos mientras duermen - porque no concibe el verlos crecer en un mundo donde no exista el Nacional Socialismo. Da pena, verdaderamente, ver como una nación cayó en los ideales extremistas de un hombre que estaba claramente fuera de sí.

Bruno Ganz es excepcional como un Adolf Hitler cansado, patético y derrotado, aunque él mismo no lo acepta. Grita, vocifera, da órdenes, mueve tropas que ya no existen y espera la salvación que no va a llegar, incapaz de ver que sus ideales se han acabado. Más que nada, Ganz no deja dudas que este hombre era un orate - en un frío discurso a Albert Speer, el Fuhrer proclama que si el pueblo alemán cae ante los soviéticos, no llorará un ápice por ellos; porque fueron unos traidores al abandonarlo y merecen lo que les toca. Totalmente incapaz de aceptar la realidad.

Con una impresionante recreación de una arrasada Berlín, La Caida es un crudo y fiel retrato de un dictador asesino y transtornado; de visión obligada para los que gustan de la historia y si de algo sirve esta película, es para que nos demos cuenta que el mundo se salvó de tener que vivir bajo un régimen nazi. Una de las figuras más horrendas de la humanidad, mostrada en su horrendo esplendor, impecablemente realizado.

lunes, noviembre 14, 2005

Melodrama Sangriento


Soy gran fanático de la animación japonesa, pero lo cierto es que he visto muy poca. Desde que Cable Mágico le metió a todos los fans un colectivo dedo en el hoyo al sacar la señal de Locomotion (al parecer porque algunos padres sobreexcitados se preocupaban de la mala influencia de South Park en sus retoños, sólo para que años más tarde MTV lo pase para el deleite de todo el mundo), nos quedamos sin un canal donde chequear lo mejorcito del anime, que no fuesen las televisoras locales, que se quedaron con ese bodrio repetitivo que fue Dragon Ball Z y nunca fueron más allá. Hace poco se hizo justicia al incluir Animax en la programación, pero de eso ya hablaremos luego. Ahora hablaré del primer anime nuevo que veo desde hace años.

Lo que no se puede negar del anime es que tiene una imaginación endemoniada; esos nipones se mandan unos pajazos mentales de primer orden para inventarse lo que cuentan. Y hace poco, un compañero de taller me pasa una serie reciente: Elfen Lied. Me advirtió: es recontra violenta, así que cuidado. Justamente mi predilección en el anime es violencia y gore en cantidades, debe ser un pequeño lado sadista que tengo. Si no, véase algunos de mis títulos favoritos: Vampire Hunter D, Ninja Scroll, Devilman, Battle Angel Alita... y Ranma 1/2 (Uno tiene su corazoncito pues, aparte que es un cague de risa).

En fin, vayamos al grano: Elfen Lied cuenta la historia de los "diclonius", una raza de mutantes superiores al ser humano con poderes altamente destructivos, representados por unos brazos de energía psiquica invisible llamados "vectores". Estos mutantes fueron creados para reemplazar a la humanidad y e encuentran prisioneros y estudiados en un misterioso laboratorio. Uno de estos diclonius es Lucy, que al principio de la serie escapa de su cautiverio pero que debido a un accidente pierde la memoria y la capacidad de hablar.

Es encontrada por Kouta y Yuka, estudiantes universitarios que viven en una ciudad cercana. Kouta vive traumado por la muerte de su hermana menor ocho años antes, un evento que ha bloqueado de su memoria, y Yuka está secretamente enamorada de él. Al encontrarse con una amnésica Lucy (que en este punto actúa como Jodie Foster en Nell), la llaman Nyuu (la única palabra que sabe decir) y la llevan a vivir con ellos, sin saber que un golpe en la cabeza es suficiente para devolver a la dulce e inocente Nyuu a su alter ego despiadado. Y al mismo tiempo, sus creadores la quieren de vuelta y harán todo lo que sea necesario.

No me mintieron: esta serie es un baño de sangre como pocos. El escape de Lucy al principio es una excusa para ver gente partida en dos, decapitaciones y demás mutilaciones dignas de Viernes 13 - esta chica no se anda con bromas. Se mantiene una constante durante toda la serie: métete con esta mujer y tu cabeza explotará mismo Scanners. Hasta ahí la iba a tachar de gratuita (ni que decir que la mayoría de personajes femeninos aparecen desnudos al menos una vez), pero llegó un punto en el que me di cuenta que, dejando de lado las vísceras, era una telenovela. Y no esas lacrimógenas venezolanas o las brasileras con su doblaje ridiculo: esta era buena.

Hay una historia de amor, celos escondidos, un triangulo amoroso muy poco convencional, y otros temas que prefiero no decir acá para no contarles todo. Sólo diré que más adelante todo se complica, y ya para el final de la serie estaba algo afectado queriendo ver como terminaba; y es que los personajes resultan tan simpáticos y llenos de problemas, que te dan ganas de ver un final feliz. Hasta la tension se mantiene todo el rato, porque sabes que por más que Nyuu corra y se haga la linda en cualquier momento pierde los papeles y mata a todos de un plumazo.

Elfen Lied fue una buena excusa para volver a ver anime, cosa que no había hecho hacía tiempo. Una emotiva historia, harta sangre y aunque gratuita, no lo es todo: traten de superar el gore y van a ver con que se encuentran, un drama humano bastante sólido. Además, dura sólo 13 capitulos y un OVA, así que no es tan dificil de conseguir. Te puede dar asco y al mismo tiempo te saca lágrimas. Eso me pasó a mi, al menos.

¿Como será cuando le venga la regla, me pregunto?

miércoles, octubre 19, 2005

Donald el Nazi

Navegando por la web, uno puede encontrarse con cualquier cosa... y acabo de descubrir un corto bastante bizarro que, estoy seguro, nadie ha visto y no se puede conseguir en ninguna parte...

¿Se acuerdan de todos esos boletines propagandisticos que producía Estados Unidos en la época de la II Guerra Mundial, esos que pasaban en los cines alentando a las tropas a ganar la guerra y defender el "American Way of Life"? Bueno, en algún momento el buen Walt Disney tuvo la misma idea y así nacio Der Fuerher's Face, un corto donde encontramos al cascarrabias del pato Donald viviendo en la Alemania Nazi. Sí, en verdad existe.

La versión Disney de Alemania Nazi es un lugar donde TODO tiene forma de swastika: las cercas, los árboles, las aspas de un molino, los números del reloj, el papel tapiz de las paredes, etc. Y en las calles marcha una orquesta tocando una oda al dictador, entre los que vemos a unos alegres Hirohito y Mussolini moviendo el trasero al compás de "Heil Hitler!" Me estuve preguntando que se estaban fumando los animadores...

Bueno, para no contarles todo, sólo digamos que Donald tiene una existencia bastante miserable en el país, desayunando pan duro, ejercitando el intelecto leyendo el Mein Kampf a cada rato y trabajando sin parar en una fábrica de municiones, haciendole reverencias a cuanta foto de Hitler se aparezca y sólo recibiendo un pequeño descanso para hacer gimnasia unos dos minutos a punta de bayoneta. Al final, el pato sin pantalones sufre un colapso nervioso y tras una alucinada llena de proyectiles de cañón, despierta en su cama con sus piyamas de la bandera gringa frente a una imagen de la Estatua de la Libertad, orgulloso de ser un ciudadano de los Estados Unidos de Ámerica (Recuerden que esto era mucho antes de las patinadas de Bush - aún era posible).

Terminamos con la nada sútil imagen de Hitler recibiendo un tomatazo en la cara, para que no queden dudas que es pro-EE.UU.

Una manera fácil de condenar el nazismo y que más encima hace reír... claro que nadie en la época quiso dársela al público y eso que ganó un Oscar... dejando el patriotismo insufrible de lado, está mucho mejor que esos folletines propagandistícos de los cines. Las huevadas que se les ocurren a estos gringos.

Si les interesa bajenlo aquí http://www.steakandcheese.com/content/downloader.asp?file=/downloads/der_fuehrers_face.wmv . De ahí me comentan. Está para cagarse de risa...

lunes, octubre 17, 2005

"The Perfect Score" (2004)



Seis mocosos gringos tienen problemas para entrar a la universidad, así que deciden robar las respuestas del famoso examen SAT, el mismo que en Estados Unidos determina las posibilidades universitarias de todo estudiante.

Esa es la premisa de The Perfect Score, mezcla de película juvenil con film del género que me gusta llamar el de los "ladrones-con-onda". Básicamente, planean y llevan a cabo el robo no sin algunas complicaciones cómicas y/o tontas. El sueño de todos los high schoolers gringos.

Bueno, aburrido no es, pero tampoco es la gran cosa, algún que otro momento chistoso, y un final correcto y aleccionador, no vaya a ser que los realizadores apoyen la idea de que hacer trampa sin esfuerzo es la mejor manera de labrarse un futuro. Pero cuando te das cuenta que al final hicieron todo eso por nada, y tenemos nuestro final feliz, ya es mucho...

Creo que si Scarlett Johansson no estuviese aquí no le darían mucha bola, estaba matando el rato entre su papel revelación en Perdidos en Tokyo y su siguiente trabajo en alguna película independiente. La verdad es que podría ver a esta mujer limpiar un water y no me aburriría. Pero lo que de veras salva la película es Roy, el chino estón que se mete al robo por huevear y entre tanto comentario idiota resulta ser un genio. Me maté de la risa con este tipo, sólo porque era capaz de hacer cualquier estupidez y tenía chispa. Mucho mejor que los otros, un tipo de buena moral, otro pisado por la enamorada, una cerebrito rubia (Eso es una contradicción, lo sé) y un negro que apenas habla unas diez veces en toda la película (Hollywood de nuevo siendo justo con las minorías).

Maté el rato y ya se me olvido. Lo que si se me quedó grabado es que los personajes pasan por toda esta molestia básicamente porque son unos flojos que no quieren estudiar. Ni que costase tanto abrir un libro, manga de inútiles.

jueves, octubre 06, 2005

"Cinderella Man" (2005)



Cuando vas a ver una película de Ron Howard - aquel pelirrojo que ya se está quedando calvo y a quien recordamos como el inocentón Richie Cunningham en Días Felices - ya sabes que esperar: mucha melosería, momentos lacrimógenos y sensibilidad. Es decir, el tipo de películas hechas para llamar la atención del Oscar. Véase como muestra Una Mente Brillante o Apolo 13, obras maestras de la cebollería.

A pesar de esto, Howard también se ha ganado un nombre como un buen contador de historias y nadie pone en duda su capacidad para hacer películas entretenidas. Así que, con tal de que estén bien hechas, no tengo ningún problema en sacar los pañuelos (y contrario a lo que pueda parecer, me gustaron mucho esos dos ejemplos que puse).

Cinderella Man, traducida con el genérico nombre de El Luchador, es la verdadera historia de James J. Braddock, boxeador que en los años 30 cayó en la ruina debido a la Gran Depresión, lo que mató para siempre su prometedora carrera, hasta que una impensada pelea de bajos fondos le aseguró otra victoria cuando ya todos lo habían olvidado, y una serie de impensados triunfos lo llevaron a enfrentarse al campéon de pesos pesados, Max Baer, convirtiendolo en el símbolo para toda la clase obrera de la época.

Hollywood suele tomarse libertades con las biografías - Braddock pudo haber sido un borracho mujeriego y nunca nos enteraríamos - así que mejor no comparar esta con la realidad. Total, Howard ha convertido esta historia en lo que sabe hacer: un drama predecible, de emociones fáciles pero que entretiene. Acompañado de su actor favorito, Russell Crowe, sólido como un tipo hasta el cuello con problemas pero de corazón de oro, te atrapa fácilmente en celebrar las proezas de Braddock.

Algo hay que destacar: el retrato convincente que se pinta de la Gran Depresión, uno de los momentos más duros para la economía mundial - 15 millones de personas a la calle en un abrir y cerrar de ojos. La gente dependía de la suerte para conseguir trabajo, no habían alimentos y los cortes de gas y luz eléctrica eran cosa común. Ver el sufrimiento de los personajes con esta horrenda situación de fondo le añade mucho drama al film. Si no, vean la escena en la que Braddock va donde la gente de la Comisión de Box a pedir dinero, su orgullo hecho trizas - no me van a negar que es bastante jodida.

Howard filma las peleas como un experto. Brutales y viscerales, son lejos lo más resaltante del filme, culminando en un combate a todo dar en los últimos 20 minutos entre Braddock y Baer, que, aunque ya se sabe como va a terminar, le exprime todo el suspenso posible a la situación, y al final dan ganas de aplaudir. Por lo menos yo estaba saltando en el asiento.

Normalmente, películas así se lanzan a fin de año para llamar la atención de la Academia, pero está salió en el verano, lo que no deja de ser curioso. Es una buena película, pero es de todas maneras una fórmula conocida, una de esas historias inspiradoras que te hacen sentir bien. Y a menos que seas uno de esos intelectualoides anti-Hollywood que le rinde culto a todo el cine francés de los últimos 40 años sin importar que sea aburridisimo, de hecho que Cinderella Man te atrapa y te hace salir del cine con una sonrisa.